Hasta siempre amigos!
Hay que ver cómo pasa el tiempo, amigos.
Son ya más de treinta y un años, los que han pasado desde que me subí por primera vez, a aquel DC9 plateado con líneas azules y después de pensar, repensar y volver a pensarlo mucho, he decidido decir "Hasta siempre" y dar por finalizada mi carrera profesional en Iberia.
Podría seguir volando, con casi la misma ilusión que tengo desde el principio, pero saber que tarde o temprano llegaría este día, me ha animado a ser yo y no el calendario, el que decidiera este momento.
El mismo calendario que, como para todos vosotros, nunca tuvo días pintados en rojo.
El mismo que no diferenció los domingos de cualquier otro día.
365 idénticos días al año y todos ellos susceptibles de pasarlos lejos de los que más queremos.
Sin Navidades, sin ¨puentes¨, sin las vacaciones de nuestros hijos, y lo que es más extraño o suene mal para cualquier no iniciado, sin dormir más de quince días seguidos en nuestra propia cama.
Son además, más de treinta años en el corto radio, y todos sabemos lo que eso significa. Por resumirlo en una palabra, el "Sacrificio" es mucho más exigente.
Lo que nos pasa a los Aviadores, es que verdaderamente amamos nuestro trabajo.
Esa actividad casi artesana, que te hace dominar, siempre dentro de unos límites, el gran pájaro de hierro.
Tener en tus manos, un aparato con la tecnología más avanzada, es uno de los retos a los que enseguida nos acostumbramos. Disfrutar de las vistas entre las montañas más altas, sobre los desiertos más extensos o sobre las selvas más impenetrables, son otros lujos reservados para nosotros, los elegidos.
Los amaneceres y atardeceres de postal, también son instantes muy especiales en nuestras cabinas.
Además, la mayoría de nosotros tomamos la decisión de formarnos como pilotos desde muy jóvenes y pasados los años, comprobamos que nuestra vocación permanece intacta. En otras profesiones, no sucede lo mismo y se pierde esa pasión. Nosotros, por lo general, no lo hacemos nunca.
Sin duda tenemos una suerte enorme que, a veces, no valoramos como merece.
Reconozco que parte de este "Hasta siempre", se debe en una pequeña parte, a la desilusión sufrida con algunos de los encargados de protegernos.
De ¨proteger¨, desde sus diferentes puestos, a todos los pilotos y de aprovechar de manera clara, los vientos favorables.
Podría escribir mucho sobre esto, pero prefiero no hacerlo. Quizás fueran demasiadas mis esperanzas y sea el único decepcionado...
Pero hoy no me quiero centrar en absoluto, en esas pequeñas decepciones.
En cambio, sí quiero mostrar mi agradecimiento a todos los que me han hecho más transitable, este largo camino de media vida.
Pienso que lo mejor de nuestra empresa, siempre ha sido la calidad profesional y humana de las personas que la formamos.
Iberia es, lo sabemos, mucho más que una compañía aérea. Es una marca País.
Por eso siempre hemos escuchado a nuestros pasajeros, afirmando aliviados, nada más dar un paso dentro de nuestros aviones :
" Ahora ya estamos en casa. Por fin estamos en España."
Confieso abiertamente, que es lo que más me ha gustado oír desde siempre, cuando iniciamos un embarque en algún aeropuerto del extranjero.
Y eso lo hemos conseguido, desde hace mucho años, entre todas las personas que hacemos y hemos hecho Iberia. Todas.
Hace tiempo que se cerraron las escalas europeas, pero me gustaría tener un recuerdo para ellos.
Roma, París, Londres, Bruselas, Zúrich y muchas más, tuvieron personal que siempre se portó bien con las tripulaciones. Ahora nunca hay nadie, pero hace años, eran importantes y recuerdo muchas de aquellas personas.
De las españolas como Bilbao, Vigo, Barcelona, Las Palmas o Asturias, entre otras muchas, guardo un montón de amigos que sigo viendo y de buenos recuerdos.
De áreas como Mantenimiento, Coordinación, Programación, Instrucción o Firmas, las de ahora y las otras anteriores, solo tendré siempre buenas palabras. Que buena gente he conocido en todas ellas.
Gracias a todos!
Mis últimas palabras, que no quiero cansar, son para todas las Tripulaciones con las que he coincidido.
A todos los sobrecargos y tripulantes con los que compartí miles de horas, en esos cientos de días volados, mi agradecimiento sincero. En realidad me lo pusieron casi siempre, muy fácil. De verdad, Gracias.
Me llevo la sensación de haber volado casi siempre con amigos. Compartiendo risas y momentos agradables, pero también, algunas situaciones tensas y complicadas de las que afortunadamente, siempre salimos airosos.
A los Comandantes a los que ayudé a conducir con seguridad sus vuelos, ya les agradecí en su momento, la confianza depositada en mis manos.
Ahora toca dar ese abrazo sentido a todos, todos los Copilotos, que me ayudaron a dejar en sus destinos, con total fiabilidad, a los más del millón y medio de pasajeros que calculo, habrán viajado en nuestros vuelos.
A los Copilotos mas antiguos, tantos amigos, el azar de los tiempos les retrasó muchos años su suelta de Comandante.
Valoro en mucho su templanza, su experiencia que tanto me ha ayudado y su paciencia. Os deseo lo mejor para el futuro inmediato. Lo merecéis.
A los mas jóvenes, con los que he coincidido estos tres o cuatro últimos años, les diría que perseveren en el trabajo de mejorar nuestra gran Compañía. Esta es la herencia que les dejamos los que ahora nos vamos. Ojalá tengan la oportunidad de dejar una Iberia, dentro de muchos años, mejor que la que nosotros les entregamos. Eso sí me da mucha pena.
Serán muy próximos a los diez mil despegues y aterrizajes los que he realizado, algunos con más suavidad que otros, pero siempre con mi mejor actitud y concentración.
Me quedo con los mejores recuerdos, de estos más de treinta y un años.
Muchos de esos recuerdos tienen caras y ahora imagino las caras sonrientes de algunos de ellos.
Por ello y por la generosidad de los que me acompañaron, solo tengo gratitud y reconocimiento.
Con emoción, cuando mire al cielo y os vea allí arriba, dibujando sobre el azul vuestras líneas blancas, haré mías las palabras del gran poeta castellano, que yo adapto ahora a nuestro entorno:
"Aviadores de blancas estelas, conmigo vais. Mi corazón os lleva"
A Todos, un abrazo eterno.
Alejandro J. González Cortés
(Piloto de Iberia)

Gracias por todo! Que bonitas palabras. Te echaremos mucho de menos.
ResponderEliminarEres grande Alex, siempre lo fuiste, tienes una familia estupenda y, cientos de amigos que te quieren, ahora tienes derecho hacer lo que quieras, te lo has ganado, siempre recordaré la " Ruta de la luz " en el Sáhara y la labor que hicimos allí, por eso eres grande tío. Os queremos.😘😘😘🏌️🍻🍾🏌️😘
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