De Amnistías y otras pendejadas





“Sé lo suficiente de la vida como para no tener demasiadas ilusiones y para no pedir imposibles”
(Gonzalo Torrente Ballester)

   Sabíamos que la última semana de septiembre resultaría, en términos políticos, apasionante. Y vaya si lo está siendo!
Todo en España, desde los resultados electorales del 23 de julio, gira en torno a la llave de la gobernabilidad. Que esta esté en manos de un cobarde, fugado de la justicia, no es precisamente exacto.
Convivimos todo el verano con la cortina de humo del “piquito”, de un macarra de manual, a una campeona del mundo de fútbol.
En cualquier país normal, lo hubieran arreglado en un par de días.
Aquí estiraron el chicle, interesadamente, para tapar lo que empieza ahora.
Vuelvo por ello a lo importante para empezar aclarando, que lo de cobarde, no lo digo yo.
Lo dijeron y repitieron sus socios, en esa especie de falsa hermandad, que peregrina permanentemente hacia el abismo esencial de la nada absoluta.
Lo de fugado de la justicia, es la evidencia de aquella huida a lo agente 007 casposo y cutre, mas digna de Torrente, en el maletero de un coche. Bueno, de tres coches, porque tuvo que cambiar otras dos veces de vehículo, antes de alcanzar La Junquera. Por lo visto, uno de los coches circuló sin papeles y hubo que cambiar de maletero para evitar más riesgos.
Ya insinué lo de Torrente ?
Digo que no recae la gobernabilidad exclusivamente en el cobarde y fugado, porque tiene que contar el líder de la izquierda, obligatoriamente, con los votos de partidos tan dispares como el penevasco, perdón el PNV, y Bildu.
Sin ellos, como sin los republicanos catalanes, estos últimos indultados por el gobierno anterior, tampoco salen los números.
Para llegar a su meta  de La Moncloa, tendrá que venderse, vendernos, a todos ellos.
Ya veremos las exigencias de los otros.
Si echamos cuentas, este probable Frankestein es incluso más retorcido que el otro.
Y más cuando ahora lo que queda de Podemos, intentará “hacerle la cama” a Sumar, en lugar de a los socialistas, aunque el efecto sea el mismo.
Total, Yolanda está ahí, porque la puso Sánchez, precisamente para aplastar a la mosca cojonera que era Podemos en sus consejos de ministros.
Bueno y en su empecinamiento en hacer leyes torpes, cuyo daño para la sociedad es tan evidente como lamentable.
El caso es que mientras el candidato propuesto por el jefe del Estado, el ganador de las elecciones, vendía su ideal de gobierno en el hemiciclo, el presidente de Cataluña, confirmaba que el primer paso para el posible nuevo Frankenstein, o sea la amnistía, ya estaba pactada y ahora tocaba fechar para cuando la votación de autodeterminación.
Vuelve la cabra al monte.
El lío está en marcha.
El candidato, se supone, fracasará.
Eso sí, después de dar un buen revolcón a Sánchez que no aceptó rebatirle.
Envió a un “indultado” de su partido, que recuperó después de que aquel lo pusiera a parir, con razón, culpándole de su insuficiente resultado en Valladolid. 
Pensándolo bien, no tenía otra opción el presidente en funciones.
Como va a emponzoñar su futuro, pronunciando siquiera la palabra “Amnistía”.
Dijera lo que dijera su señoría, sería presa de lo dicho y esperaba el mundo periodístico grabarlo, para sacárselo día sí y día también, como han hecho ya en multitud de ocasiones.
Que ya sabemos que él no miente.
Repita usted : No miente.
Que ya sabemos que cambia de opinión.
Repita usted : Cambia de opinión.
Pero es que Sánchez sabe ahora que eso, el resto de los humanos, lo llamamos de otra manera más clásica y más castiza.
Y como miente más que habla, y eso ya lo sabe medio mundo, pues manda a otro a protagonizar el papel indigno y trágico-cómico que hizo ayer ese hombre cuyo nombre no recuerdo, ni vale la pena intentarlo.
Hasta ahí llegará este intento de investidura.
En los casinos dicen : "Rien ne va plus" y echan a rodar la bolita.

   La Amnistía no está en nuestra Constitución, está claro.
Nos lo han repetido muchos juristas en estas últimas semanas.
Desde que dejaron de hablar del piquito de Rubiales a la futbolista.
( Joder, me recuerda aquella película que en España titularon "El príncipe y la corista"
No compararé la sensualidad de la futbolista con la corista, para no enojar a las defensoras de ese feminismo extremista que nos rodea. Total, Marilyn es inigualable.
Abismal es la diferencia de "Rubi" y sus ademanes, con la elegancia innata de Laurence Olivier. Lo siento, aunque lo intento, no me quito de la mente los gestos en el palco. )
   Perdón que me desvío, como quieren algunos, de los trascendental.
También lo ha dicho gente tan variopinta como González, Guerra, Leguina o Aznar.
Pero es que antes nos lo había dicho el propio Pedro Sánchez Castejòn.
Y con los mismos sólidos argumentos que su ministro de Justicia.
Pues ayer nos lo volvió a decir un señor de Valladolid.
Solo que este lo mezcló en un intento subterfugio tan ridículo como inútil.
No sé usted que lee ahora estas líneas, pero mi postura personal es un No rotundo a la amnistía y a los indultos.
Hasta ahora, como no hacía falta, solo se hablaba de estos últimos.
En mi modesta opinión más que un indulto es un insulto.
Leo que desde el primer gobierno socialista, se han dado más de Diez mil indultos. 
Más de 10000 insultos al Estado de Derecho, a la Justicia y a la Dignidad de todo un Pueblo y su Democracia.
Sigo leyendo para comprobar que es el presidente Aznar, el que más ha utilizado esa polémica gracia. Concretamente 4 más que el presidente González.
Más allá del escandaloso número de “regalos”, llama la atención la notoriedad de muchos casos.
González indultó a Hormaechea, aquel presidente cántabro condenado por malversación de caudales públicos.
A Gil y Gil, “el Tal y Tal” presidente del Atlético de Madrid. Dos veces. 
Bueno, la primera vez fue Franco. Joder!
Y al general Armada, cabecilla del 23F.
Por lo que veo hay más variedad de casos en los indultos que en la sección de platos preparados de El Corte Inglés.
Aznar indultó a la mayoría de la docena de condenados del GAL, incluyendo a Barrionuevo y a Vera.
También a los condenados por el caso FILESA, el escándalo de la financiación ilegal del PSOE. 
Zapatero utilizó menos los indultos, pero recuerdo que uno de los últimos, sí no el último, fue al ex CEO de un gran banco donde, como yo, tenía una hipoteca para comprar su casa de la playa, en Almería, frente a la mía.
El la puso a nombre de su mujer.
Nosotros como todo matrimonio normal, la pusimos a nombre de los dos.
Yo sigo pagando mi hipoteca…
Sánchez es el que de lejos, ha utilizado menos indultos.
Su caso más sonado es el polémico indulto de los presos independentistas.
La verdad es que la peste que desprenden muchos de esos actos, que permite nuestro ordenamiento jurídico, es nauseabundo.
Pero como buen demócrata uno acata la ley, me guste más o me guste menos. 
Simplemente no me parece justo.
El problema es ahora mucho más grave.
Se cansaron los responsables del gobierno de justificar el indulto, ilustrándonos con las diferencias con la amnistía.
Sin duda las hay y son importantes.
Y claro, nos las aprendimos.
Porque la amnistía ademas del perdón, es el olvido y extingue los antecedentes penales.
Y estos supuestos amnistiados no sólo no olvidan ni piden perdón, sino que admiten, amenazantes, que volverán a hacerlo.
Porque la amnistía borra los actos que han pasado después de un fallo judicial; suprime la infracción, la persecución del delito y la formación de juicios.
Hablando en plata, con el indulto se perdonó a los independentistas condenados, y ahora con la amnistía, es el estado el que les pide perdón.
Otra vez la hemeroteca nos ilumina y nos recuerda lo que la memoria pudiera confundir.
Entonces, aquellos días, Sánchez decía : “La amnistía no cabe en la Constitución y se deben negar por convicción moral y política”.
Por convicción moral ...
Obviamente falló en sus cálculos y eso que sabemos que la insaciable voracidad de todo buen nacionalista extremo, nunca se conforma y siempre quiere más.
Ahora que se saben imprescindibles ante el inmoral y el que no tiene verdad ni dignidad, pretenden retorcerle el brazo, con sus mermados resultados y sus escasos votos.
Que opinará el español de a pie, cuando lea las declaraciones del entonces ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ahora magistrado del Tribunal Constitucional ?
“Amnistía ? No cabe. “
O el ministro Illa : “No habrá amnistía, ni nada de eso...”
O el también ministro Iceta : “Siempre preservando la Constitución, con nosotros España no corre peligro. No va a haber amnistía.”
O Grande Marlaska, magistrado y ministro del Interior : “No está reconocido en nuestro ordenamiento jurídico”
Y María Jesús Montero, ministra de Hacienda : “Los indultos son constitucionales, el referéndum no, ni tampoco la amnistía.”
Que poca vergüenza tienen todos esos que, como el presidente en funciones, cambian de opinión, como de bragas o calzoncillos.
 Se cansa uno de leer y escuchar frases solemnes, que sus autores dejan en barbecho, cuando su verdadero y egoista interés, es ahora justo lo contrario.
Gentes sin verdad que se aprovechan de la ilusión de unos y de la ingenuidad de otros. También, por supuesto, de esos muchos que aceptan y comulgan con ruedas de molino, por el simple hecho de que lo dicen los míos.
Entre los ilusos, los ingenuos y los que “tragan” con todo lo que venga de los suyos, la atmósfera en España, se volverá irrespirable.
“Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convertirá en verdad”
No permitamos que esa frase atribuida a Joseph Goebbels, se asiente en nuestra sociedad.
No lo merecemos.
   Cierro esta primera reflexión con las palabras de Sánchez, que el día 04 de noviembre de 2019 dijo : “Me comprometo a traer a Puigdemont a España y que rinda cuentas ante la Justicia”.
Ahí lo dejo…

Madrid
27 de septiembre de 2023



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