BYE BYE PODEMOS
Bye bye, Podemos.
O sea, “Adéu”, “Agur” y “Adeus”.
Que para eso nos impusieron sus amigos, los pinganillos en las instituciones.
Como si nos sobrara el parné!
En fin, habrá que adaptarse al paisaje y al paisanaje.
Ayer, por fin, se llevó a cabo la despedida más esperada, sabiendo que lo harían a lo grande.
Y no tuvo desperdicio.
Ahí si que son buenos. En la propaganda. Los mejores.
Cuando aprenderá la derecha ?
Como decía el rotativo de cabecera del buen izquierdista, fue un traspaso de carteras, "Entre besos, lagrimas y furia"
Veo que los besos se los repartieron exclusivamente entre ell@s.
Nada que objetar.
Como hizo Rubiales, cada uno besa a quien quiere.
Las lágrimas lucieron en sus sonrosadas mejillas tristes de despedidas, pero también metafóricamente escondidas, en las de sus alegres oponentes que ponen ahora tierra de por medio.
Las cóleras y las furias, las dirigieron con mano de acero hacia su verdugo, “Antonio”, el jefe supremo, y con guante de seda, hacia la que apretó la soga a sus gargantas.
No imagino a quien odian más en su sinsentido existencial.
Si al que aguantó estoicamente tanta chapuza legal, con tal de no enojar a la bestia que no podía destituir.
Si a la que con supuesta y adulta rigurosidad, permitió su infinita y permanente infantilidad.
Porque con ambas palas, cavaron una tumba, para muchos, tan deseada como esperada.
Insistía uno de los maestros de mis comienzos como piloto profesional, en que no se puede pretender tener éxito en aquello para lo que no estás preparado.
Cada paso dado por estas gentes abunda en lo preciso de la cita de mi maestro.
El cóctel se vuelve explosivo al mezclar esa escasa preparación, con la extremista ideología que orgullosas proclaman.
Al agitarlas y servirlas, por muy selecto que sea el cristal de la copa, solo hay una espuma efímera y un rancio sabor a fracaso.
Personalmente celebro la práctica extinción de ese grupo, del que sólo esperaba ruido de petardos, aroma a pólvora y cavilaciones esperpénticas.
Justo lo que hemos visto durante los años que duró la pesadilla.
Intentarán volver a las trincheras, pero saben que nunca será lo mismo.
Su tiempo ya pasó.
Para la gran mayoría solo nos resta disfrutarlo con intensidad y mas, sabiendo que ya cabalgan hacia nosotros, otras amenazas igualmente ridículas, delirantes y fantasiosas.
Que el Estado de Derecho nos asista.
De acuerdo en todo pero creo que has estado benevolente con “antonio”. Si no las despidió antes es porque todo el odio volcado hacia los españoles le venía bien en lo que Alberto Rivera llamo “EL PLAN”
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