Y de repente, Cofete. Portada.


“Y de repente, COFETE”


 La vida de cualquiera de nosotros está llena de anécdotas, que bien hilvanadas, dan para construir una buena historia e incluso hacer una película interesante.

En mi caso también. Veréis: 

La primera persona que me habló sobre Cofete fue Lídia.

Lo recordé, no sé bien cómo, hace pocos días.

Lídia es esa prima tan especial y querida que se nos fue demasiado pronto, y así lo escribí en las dedicatorias de la novela.

Ella tuvo la fortuna de trabajar varios años en Fuerteventura. Y como no, una isleña enamorada de las playas canarias, es una de las máximas autoridades para calificarlas.

En el punto más alto de esa competición tan complicada, colocó a Cofete.

Su belleza salvaje, los colores del paisaje y su aislamiento, ideal para encontrar una soledad buscada, la catapultaron a ese puesto de privilegio.

Ahora emocionado, me la imagino sonriendo, en medio de la ancha nada dorada de sus arenas. O dejando sobre ella la huella de sus pies de porcelana, camino de la mar agitada en los adentros, pero mansa al besar sus tobillos.

Bajo la sombrilla protectora y con un buen libro en sus manos finas. Este mío, creo que le hubiera gustado.


De la misma manera quedó fija para siempre en mi memoria, la aventura de otro querido primo, José Antonio, que también voló muy pronto. Y tan reciente, que todos los días escucha mi mente su voz de locutor radiofónico, recitando sus geniales poemas. Unos poemas que no leí ni en Neruda

Como no, también consta en las dedicatorias.


De mi imaginario personal surge Zacarías. Un majorero enamorado de su tierra, sus tradiciones y de los valores de las gentes humildes y sensatas que las habitan.

El nombre sale del amigo íntimo de la infancia de mi Padre, allá en la incomparable ciudad del Tormes. Fueron juntos a todos sitios, menos a la Facultad de Medicina.

A Zacarías, al novelesco, no al real, lo sitúo en una unidad de élite, sirviendo en el Rif.

Uno de los muchos conflictos bélicos en los que participó España, desde que comenzó la caída de nuestro imperio. Sin duda, es el gran protagonista de la historia, junto a Echedey, al que hago primos carnales, en una suerte de homenaje a los míos.


Casi terminada la novela me enteré por boca directa de José Antonio, en una de las largas conversaciones que mantuvimos este agosto, que sirvió en Los Regulares de Ceuta y en la llamada Marcha Verde.

Una de las unidades más laureadas de nuestros ejércitos y sin duda la de marcha más elegante.

No cabía en mi trama mayor casualidad y con sus particulares aportaciones, enriquecí muchos párrafos.


Los nombres del resto de personajes tiene igualmente un origen personal, aunque no sean obligatoriamente tan próximos. A todos los he conocido.

Al único que no pongo nombre, no hace falta, es al joven doctor que llega a la isla, procedente de Salamanca.


Ahora ya en imprenta, espero publicarla antes de Navidad. Por eso presento aquí en mi blog, antes que en ningún sitio, la portada elegida.

Al fondo, la gran playa de Cofete, con su mar azul y sus montañas cerradas, que la aíslan de los masas de viajeros y turistas.

En primer término, las paredes obscuras de un escondite.

Allí se esconde un pasado. Allí habita un futuro.





Comentarios

  1. Qué emocionante y cuanta nostalgia de los que mencionas arriba. Te deseo mucha suerte y mucho éxito

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    1. Es verdad que hay emoción y nostalgia. Mucha. Gracias por tus palabras.

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  2. Espero la publicación, te deseo mucho éxito.Un abrazo.Diego.

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  3. Enhorabuena por tu nueva faceta, espero que tengas muchos éxitos con tu libro y en la vida, un abrazo

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  4. ¡Enhorabuena, que lugar más maravilloso y que novela más interesante y misteriosa, que ganas de leerla!

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    1. Un rincón que vale la pena conocer. Gracias por tus palabras!

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  5. y de repente me vuelve a sorprender este gran amigo con esta novela .....muchos años viendo el firmamento lo hizo un tio especial ....abrazos amigo

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  6. Ancha nada dorada. Me encanta.
    Que sea la primera de muchas.

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  7. ¡Deseando leerte! Conociendo tu sensibilidad, seguro que será magnífica. Besos y muchas gracias

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  8. Qué grandisimo y honorable Guanche,enhorabuena amigo. El federal

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  9. Querido Alejandro ....
    Que sorpresa más agradable, sabía de tu capacidad artística, pero no tanto.
    Felicidades y ya dirás donde se podrá conseguir para disfrutarlo.
    Un abrazote

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  10. Que gran sorpresa Alejandro el arte te envuelve.
    Si, la vida tiene momentos inolvidables y recuerdos que no se borran, como esos primos que ya no están aquí, en este planeta pero si están a tu lado, con los que compartiste, risas, sueños, retos y.....etc.
    Son capítulos de la vida que el alma guarda aunque la vida siga su curso.
    No hay distancias, al recordar lo vivido porque en el alma todo queda escrito y guardado en tu mente.
    Que nunca pierdas la conexión del alma con los seres queridos que es un vínculo profundo y transciende lo físico y lo racional es emocional, espiritual, fuerte y duradero.
    Un gran abrazo para un ser creativo que eres tú

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    1. Gracias por tus palabras M. Esa conexión que dices es muy importante. Trataré de tenerla siempre presente.

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  11. Grande Alejandro !! Abrazo.. Armando

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